3.2.09

Martes de carnaval con Dancing Mood



Durante febrero, en el barrio de Palermo todos los martes son de fiesta. Es que Dancing Mood alegrará con sus buenas vibras y agradables melodías el recinto de Niceto Club.

Desde las 22 de los días 3, 10, 17 y 24 de este mes, los liderados por el trompetista Hugo Lobo harán bailar a todos los que asistan a estos shows con sabor a carnaval. Es más, la última fecha habrá una banda invitada: Escafandra.

Las anticipadas están a $10. ¡Hoy se larga la primera!

2.2.09

Cielo Razzo gira en febrero

Los rosarinos continúan tocando en este verano y en febrero comenzarán una nueva parte de su gira que tendrá como destinos a las provincias de Mendoza y San Juan (entre otras) y participarán en el escenario principal del Cosquín Rock.

Tras su paso por Entre Ríos el pasado domingo, Pablo Pino y companía se preparan para estar este próximo fin de semana en el Gran Buenos Aires: el viernes tocarán en Salón Tucumán de Quilmes, el sábado lo harán en Balón Rojo de Ingeniero Maschwitz, mientras que el domingo se presentarán en Harlem Club de San Justo.

Luego emprenderán su viaje por Mendoza: el jueves 12 en Puente Louge de San Rafael; el viernes junto a Vieja Cepa en la Casa de la Cultura de General Alvear, donde se pide la colaboración con un alimento no perecedero; mientras que el sábado estarán en Cacano Bar de Chacras de Coria.

El domingo 15 Cielo Razzo tocará en Russia Disco de San Juan, y el sábado 21 se presentará en el escenario principal del Coquín Rock 2009 en Córdoba.

Cambios en La Pirucho´s

La Pirucho´s Bondis Band, una banda amiga de la casa que hemos tenido la suerte de conocer y nos han acompañado en este camino, tiene cambios importantes: Federico Buchmann, su cantante, ha dejado de ser parte del grupo. Junto al "Gallego" (actual guitarrista de Pampa Yakuza) y Mauro (baterista), Fede fue uno de los fundadores de la banda.

Esta mañana en su fotolog, La Pirucho´s oficializó la salida de Federico que desde hacía bastante tiempo venía con algunos inconvenientes dentro de la banda (faltazo a algunos ensayos e incumplimientos dentro del grupo).

Lo que La Pirucho´s todavía no dio a conocer es quien será el nuevo cantante, que según le hicieron saber a Solo Rock del País saldría de las entrañas de la banda y hará su presentación oficial el primero de marzo en el show que den en Plaza Francia.

Hay que mencionar que el último recital de La Pirucho´s fue el pasado 6 de diciembre en el Festival Ossifess en el Microestadio de All Boys.

Tarde de rock y fiesta



Sábado 31 de enero. Hermoso día soleado, ideal para disfrutarlo al aire libre. Los mates debajo de la sombra de algún árbol se cambiaron por mates bajo las tribunas del estadio del Parque Roca. Anteúltima fecha organizada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en donde Pablo Guerra, La Franela y Las Pastillas del Abuelo formaron parte de una gran jornada.

Curiosidad típica argentina: el evento se llevó a cabo en el predio que lleva el nombre del primer militar que utilizó la represión y la tortura, allá por el siglo XIX en la conocida Campaña del Desierto. Predio que justamente se ubica en unas tierras que aún no se terminaron de “conquistar” y urbanizar.

Tres mil, cuatro mil, cinco mil personas. Difícil de calcular. Desde muy temprano muchos jóvenes y no tan jóvenes se acercaban al Parque Roca para ver una nueva fecha gratuita, excelentemente organizada, con un sonido impecable que permitió disfrutar al máximo cada banda.

A las 17.30 en punto, con un sol radiante como iluminador, Pablo Guerra y su grupo dieron el puntapié inicial a la jornada. Con “Porque seguís en mi cabeza”, el ex guitarrista de Los Piojos y Los Caballeros de la Quema mostró lo mejor de su primer disco solista “Guerra Suelto” y explotó al máximo su set de media hora para mostrarse ante muchos que no lo conocían. Un músico de gran curriculum que no defraudó.



El estadio del Parque Roca se seguía llenando. Diez minutos después, alrededor de las 18.10, La Franela se subió al escenario para seguir con la tarde rockera.

La nueva banda de Daniel “Piti” Fernández, otro ex Los Piojos, demostró lo que promete y lo aceitada que está sobre las tablas, a pesar de tener muy pocos shows oficiales en su reciente historia.

“Lo que me mata” fue el segundo tema de la tarde. El primer corte de difusión de La Franela, y hasta ahora único grabado por el grupo, fue coreado por la mayoría de los que se acercaron al predio ubicado tras la gigante torre del Parque de la Ciudad.

Obviamente, la presentación del grupo liderado por Piti, que cumplió a la perfección su nuevo rol de cantante, tuvo condimentos piojosos. Acompañado por su amigo y ex compañero Gustavo Kupinski interpretaron “Llega el tren” y “Sudestada”.



El set de La Franela, que duró un poco más que el de Pablo Guerra, también tuvo covers, como “Dos Margaritas”, de Paralamas, y “Desaparecido”, de Las Pelotas.

Rock, funk, reggae, ska y hasta cumbia. Gran variedad musical en otra excelente presentación en la hermosa tarde soleada del sábado 31.

Ahora sí, todo estaba listo para el cierre con Las Pastillas del Abuelo, en un Parque Roca que se llenó. Alrededor de las 19, Piti, Bochi, Fer, Joel, Ale, Juan y Santi aparecieron en el escenario para empezar con su recital.

Con “Candombe de resacas”, Las Pastillas comenzaron con su set que duró una hora y media y tuvo espacio para las reflexiones.

Antes de interpretar “Desde la postura”, Piti leyó un poema de Eduardo Galeano para dar a conocer para quienes no sabían quién fue Julio Roca, militar que mandó a exterminar a los indios que habitaban en la Patagonia en la famosa Campaña del Desierto.

También, antes de cantar “Listas sábanas”, uno de los tantos inéditos del grupo, Las Pastillas del Abuelo hicieron pública una de sus tantas preguntas: ¿Quién es el encargado de urbanizar y garantizarles una vida digna a los barrios y villas que rodean el predio?



Fiesta. No cabe otra palabra para lo que genera esta banda, que suma adeptos por la sinceridad que transmite. “Cerveza”, “¿Me juego el corazón?”, “¿Qué vicios tengo?”, “Perdido”, “Tantas escaleras”, “¿Qué pretendo no saber?”, “¿Dónde esconder tantas manos?” y “Maldito y cortamambo” fueron algunas de las canciones que sonaron mientras bajaba el sol en la Ciudad de Buenos Aires.

Mención a parte de lleva “Enano”. No hay adjetivos para explicar lo que transmitió el tema cuando Las Pastillas engancharon “La Parabellum del buen psicópata”, de Los Redondos.



Por último, y para que la fiesta no tenga sabor de incompleta, todo el Parque Roca saltó, cantó, aplaudió y agitó con “Skalipso”, que contó con el clásico clavado de Piti hacia el campo, y “Otra vuelta de tuerca”.

Pasadas las 20.30, y con los últimos restos de sol, terminó otra excelente jornada de recitales gratuitos en la Ciudad. Solo quedaba recuperar energías y tener paciencia para el regreso a casa.

1.2.09

La falta de respeto de la gente

El martes pasado Villanos ttocó gratis en la Plaza Pereyra, en San Clemente. Cuando llegó Niko, arrancó el bien llamado show eléctrico. Pese a que estaba enfermo y tenía fiebre, tanto él como el resto de la banda pusieron su energía al máximo para que todo saliera de 10. Es más, cuando Niko ya no tenía voz, Mini seguía cantando y los temas se mantenían arriba.


Del lado de abajo todo iba bien, grupos de chicos y familias disfrutaban del espectáculo positivamente hasta que una versión en castellano de "I wanna be sedated", de los Ramones, armó el primer pogo. Los rockeritos más jóvenes saltaban y corrían de un lado a otro a matar (literalmente), incluso uno se subió al escenario y desde ahí saltó para que los demás lo atajaran.

Villanos siguió tocando temas suyos ("Chau corazón", "Claudia trampa", "Johny Botón", "Contacto" y otros) y el clima se mantuvo festivo. Cabe aclarar que en la plaza no había personal de seguridad. ¿Haría falta, en un ambiente familiar, en la costa y en un recital al aire libre? Lamentablemente, si. Ya no era uno el que se tiraba desde el escenario como si fuera un trampolín, sino más de diez. Diversión inocente, hasta que algunos empezaron a correr entre los músicos. Y si bien los plomos de la banda intentaron bajarlo, no daban a basto entre tantos chicos.

En medio de tanto libertinaje, para el resto del público que miraba desde abajo el show pasó a un segundo plano. En las caras de los músicos se notaba bastante el disgusto, hasta que dejaron de tocar y Niko, casi afónico dijo: "Todo bien si quieren subirse y tirarse, pero tengan cuidado porque nos van a romper un equipo". Pero nadie hizo caso.

Luego de unos temas más, el recital se detuvo nuevamente: le habían robado una botella de licor a Niko, que estaba tomando para su voz. En unos largos minutos y después del pedido de la banda, la botella apareció. Durante el resto del show, los chicos de entre 10 y 15 años siguieron subiéndose al escenario, agarrando el micrófono y hasta cantando temas con ellos, cuando ya resignados los dejaron.

¿Por qué la banda que con todo su esfuerzo sale a tocar gratis tiene que correr el riesgo de que le rompan algo y encima le roben? ¿Por qué en vez de disfrutar como corresponde un show gratuito no se le da valor? ¿Por qué el público tuvo que ver hasta más de 20 chicos tapando a los músicos? ¿Por qué no hubo personal de seguridad que los sacara? O mejor dicho, ¿por qué es necesario que haya seguridad en este tipo de recitales?

Por suerte, en esta oportunidad no pasó nada grave y el show terminó bien, es más, Villanos tocó excelente. Lástima la falta de respeto del público hacia los verdaderos protagonistas de la noche.